13 mar. 2011

Males de tu cabeza.

-Nunca arriesgas.
+Tú conmigo tampoco.
-No me perdonastes.
+Realmente no hubo nada que perdonar.
-Te quiero.
+No es suficiente.
-¿Qué más quieres?.
+Por desgracia de ti demasiadas cosas, pero me conformo con que digas que yo era los males que acechaban tu cabeza.

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