11 ago. 2011

U R bring me down.

Dormir mal desde hace más de dos semanas, es un hecho.
Echarte de menos, es una sensación.
Quererte, es un sentimiento.
Verte, una necesidad.

Decidi subirme al taxi.


Mamá me dijo que todo el mundo se merece una segunda oportunidad.
Papá me recordó que buscar la felicidad era el objetivo existencial en la vida.
Reviví como la abuela decía cada vez que tenia oportunidad que las segundas partes nunca fueron buenas.
Larra llamo a casa y dijo que hiciera lo que me diera la gana pero que si alguien me hacia daño tendría un problema, dejaría de andar porque le partiría las piernas,
fue el único que me hizo reír.
Mis amigas le calificaron de capullo y mis amigos que la mayoría de los chicos lo son pero que eso no significaba que no quisieran.
Mi prima dijo que ella deseaba vivir una historia así, la llamo bonita.
Decidí subirme al taxi y pasar una de las tantas páginas de mi vida necesarias para encontrar mi propia esencia.

Estar a terceros tampoco esta tan mal.

Y cambiamos el tiempo de los juegos por tus sonrisas que hacían que el mundo se parase, luego por nuestros besos y estos por abrazos, y los últimos se apaciguaron demostrando la pasión con terceros.
los terceros fueron quienes nos dijeron las verdades, fueron otros terceros a los primeros excepto la excepción de la regla que se hacia llamar Jota.
Nos juntaron y nos hicieron beber cañas, nos prometieron cierta fidelidad a nuestras confesiones, nos ofrecieron algo que tú y yo no teníamos gracias a tu dios y no al mio.
Jugamos al juego de la botella
como cuando eramos quinceañeros,
entonces me acorde del día que te conocí
y me robaste el beso en el portal,  lo que te quería y
el tatu de pega que te hiciste con mi inicial en tu brazo.
Me di cuenta que no era igual que nos queríamos porque
sin amor nunca podríamos ser amigos pero que eramos dos sin ser uno.

9 ago. 2011

A la mano izquierda la llamo L.

Tenia una mano derecha a la que llamo N, a su izquierda decidió ponerla de nombre L. Empleaba ambas por igual pero en la de los rojos tenia un bonito lunar que la hacia envidiable a ojos ajenos. Perdió la mano, todos pensaron que fue por accidente, sin culpable, pero la pobre mano no apostillaba esa teoría, creía que la corrupción se dio por avaricia ya que la unión entre mano y cuerpo era inigualable .no dolió porque cubrió todo el proceso con whiski  barato con calmantes. No sufrió, no se lamento, no anhelo recuperarla hasta que la intentaron poner una de plástico, una imitación barata de chino y fue allí, en es preciso momento cuando se dio cuenta que la culpa no fueron de los médicos sino de ella. Que cuando la mano aviso que las relaciones si no se cuidaban se podían olvidar no se dio por aludida, ni escucho a la mano derecha que aunque no se podía comparar con la amputada era objetiva, no miro al pasado, no pensó fríamente porque ya había alguien que la ponía caliente.