6 abr. 2011

Con las llaves no se ligan Jota.

Mi última clase ha terminado, voy andando para salir por la puerta de la facultad de Economicas. Un chico intercepta mi paso.
-Cogelas, me dice alargando la mano. Esta sujetando algo de madera. Repite, venga cogelas. No le comprendo. Sonrie. -Mira, son las llaves de mi casa, por ser tú puedes ir cuando quieras. Sus amigos se parten y yo me sonrojo. Las cojo y sigo andando. No se lo esperaba. Me chilla: eh¡¡ tú, rubia. Sigo andando con más rapidez. Detesto que me llamen rubia porque cada vez que lo hacen en mi cabeza martillea la frase ´otra oportunidad, otra oportunidad´. Cae lluvia fria y no llevo paraguas. Corre hasta ponerse a mi altura, me agarra de la muñeca sonriendo y me retiene. No sabia que tenias tantas ganas de conocerme tan pronto... Estupido, pienso. Me abre la mano y se da cuenta que no estan. Miro a la papelera y sonrio. Espero que chille, que salga corriendo a recuperar sus llaves hasta podria caber la posibilidad de que me lanzara algun insulto, en vez de eso mete su mano en el bolsillo del vaquero, siempre llevo una copia por si acaso, deja colgando un llavero con una J.
-Ya veo que eres un chico precabido, normalmente te salen mal tus trepas de ligoteo por lo que veo...
+Esto solo ha comenzado rubia....
Y que razón tenia¡¡¡¡¡

4 comentarios:

  1. Me ha encantado el textoo!! Muy buen blog, sigue asi!! :)

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  2. jijijiji pues es veridico muchas gracias¡¡¡

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